A veces
apetece
arrancarse
los botones
del cuerpo
para salir volando
sin peso
ni dolor
ni nada.
Ocasiones
en las que
dejas que la araña
teja su tela
y forme un capullo
con algo que ya ha muerto.
Tantas
en las que podrías
arrancarte los ojos,
y dejarlos en el anden
para que lloren
ellos solos cada vez
que un tren
se va
Y durante un minuto
uno
se muere de pena.
Justo
los sesenta segundos
que dura el luto.
Ni uno más.
lunes, 27 de octubre de 2014
lunes, 2 de junio de 2014
ADOLESCENTE
Desaparece
como las ondas del agua
al tirar la piedra
esa mirada
cazamariposas
cómplice
Desaparece
al ritmo que te crecen los brazos
los pies
los ojos
la mente
Desaparece
y tienes que quedarte esperando
jugando con la tierra
con las otras piedras
o contando nubes
Hasta que regrese
como las ondas del agua
al tirar la piedra
esa mirada
cazamariposas
cómplice
Desaparece
al ritmo que te crecen los brazos
los pies
los ojos
la mente
Desaparece
y tienes que quedarte esperando
jugando con la tierra
con las otras piedras
o contando nubes
Hasta que regrese
martes, 27 de mayo de 2014
IDIOPÁTICO
Huesos de cristal
como plumas
dispuestas a abrirse
y comenzar el vuelo.
Dedos-bebé
y un dolor
barométrico
que te ayudará a saber
que es mejor no tender
esta noche.
como plumas
dispuestas a abrirse
y comenzar el vuelo.
Dedos-bebé
y un dolor
barométrico
que te ayudará a saber
que es mejor no tender
esta noche.
lunes, 28 de octubre de 2013
DEJA QUE ESCRIBA
Cuando las palabras
dejen de ser ojos que me miran
y se conviertan en pájaros,
quiero conseguir que me borden
una corona con forma de nido
donde descansar.
dejen de ser ojos que me miran
y se conviertan en pájaros,
quiero conseguir que me borden
una corona con forma de nido
donde descansar.
martes, 28 de mayo de 2013
miércoles, 22 de mayo de 2013
ALEGRÍA DE MORIR
Murió la muñeca gótica:
ayer -o hace tres meses-
hicimos un entierro.
En el féretro -por si se reencarnara-
dejamos los lápices de ojos negros
y las lágrimas de pega.
Murió la muñeca preciosa,
la que siempre lloraba
y se veía fea.
ayer -o hace tres meses-
hicimos un entierro.
En el féretro -por si se reencarnara-
dejamos los lápices de ojos negros
y las lágrimas de pega.
Murió la muñeca preciosa,
la que siempre lloraba
y se veía fea.
jueves, 16 de mayo de 2013
DESPERTAR EN EL DESIERTO
Pensé que después del aguijón no había nada.
Una nada tranquila y seca.
Una nada tejida de los mismos hilos que los sueños que no recuerdas.
Dormir tendida en la nada, sin calor ni frío.
Pero la espina que antes inyectaba
susurra al oído
que sirve para más cosas.
Su forma de anzuelo, se ha tornado índice
que señala de otro modo: el que apretará el click de la cámara
justo en el punto exacto
de lo que nadie ve.
Una nada tranquila y seca.
Una nada tejida de los mismos hilos que los sueños que no recuerdas.
Dormir tendida en la nada, sin calor ni frío.
Pero la espina que antes inyectaba
susurra al oído
que sirve para más cosas.
Su forma de anzuelo, se ha tornado índice
que señala de otro modo: el que apretará el click de la cámara
justo en el punto exacto
de lo que nadie ve.
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